sábado 1 de mayo de 2010
Nostalgia del Presente
jueves 18 de febrero de 2010
Reseña de la novela "El Bolígrafo De Gel Verde" de Eloy Moreno

miércoles 20 de enero de 2010
Hablemos de Haití, ¿por qué no? si todo el mundo lo está haciendo
martes 19 de enero de 2010
Reseña sobre Avatar
miércoles 16 de diciembre de 2009
Resumiendo

“Cierto que cuando aprendí que la vida iba en serio
quise quemarla deprisa jugando con fuego
y me abrasé defendiendo mi propio criterio
porque vivir era más que unas reglas en juego.” Aute
Hoy me encuentro de nuevo con el paso del tiempo y el latir de mi existencia, temblorosa voy repasando ante el espejo el misterio más fundamental de lo esencial de vivir, porque es evidente que estoy aquí, pero sigo careciendo de rutas pasadas concretas y más aún de caminos venideros exactos. Todo es impreciso, intuitivo, místico.
Me resulta ocioso y a la vez imposible de evitar el cuestionar la función que desempeña mi propia existencia dentro del devenir del sujeto histórico tal como lo concibió Hegel, porque por alguna razón que no logro formalizar del todo me ilusiona puerilmente la idea del sentido exacto, de la precisión de un plan divino que bien podría ser falso y demostrar únicamente el caos nitzchiano del universo.
Resumiendo, veintiséis años de conciencia parcial, quién sabe cuantos más yacen y se recrean en el inconsciente. Recuerdos vagos de una niñez temprana fragmentada entre lo bucólico de la inocencia y la nostalgia de lo indefenso. Un camino adolescente absolutamente prescindible de lo que la eternidad me revela importante y fuertemente marcado por el conocimiento nada teórico de la pulsión de muerte, una cadena de momentos casuales, independientes, que colisionan unos con otros contrastando una vida, mi única vida llena de personajes que acaso todos desembocan en lo que soy ahora. Melancolía, sobre todo mucha melancolía, porque sí, la vida pesa y es absurda. Pero claro que la viviría de nuevo sólo por ver sus ojos inmensos incrustados en la belleza única del universo, y porque en el fondo es hermosa y se entiende porque los organismos se aferran a ella, se prolongan y se inmortalizan de todas las maneras posibles. Estar vivo es la paradoja más inmensa de la que tantos y tanto nos hemos ocupado y vamos sospechando cosas, o acaso recordándolas, por ejemplo que lo importante nunca es lo tangible o que fuera de toda esa realidad señalizada, etiquetada, y llena de signos hay un nivel más auténtico, natural y al final de cuentas entrañable a la existencia misma. Soplar una vela en una tarta, pedir un deseo: nimiedades capaces de hacernos olvidar que en un siglo todo será polvo, todo será nada. Sería más conveniente enfrentarse a este instante con todo lo que trae consigo, a la vida que sigue siendo vida porque palpita en este segundo, ahora que soy capaz de reírme de mi propia ambigüedad, y de atreverme a abrirme una senda porque me he desviado voluntariamente de los caminos establecidos, al final todos llegaremos a Roma, por lo tanto que la vida sea a mi manera. Lo siento por mis padres que mientras vivan llevarán sobre ellos la cruz de mi locura, porque en el fondo quisieran que viviera la vida de la manera que se supone hay que vivirla, esto es siguiendo todos los estatutos socialmente aceptados, pero la apacibilidad para mí ya es tarde, para mi la vida ya no es comodidad, ni es una ruta predeterminada para llegar a la felicidad, para mi la vida es riesgo, es vivir intensamente y con todos los sentidos expuestos a todo lo que se desprenda de ella, para mi la vida se resume en este único momento en el que soy capaz de ser la vida misma resuelta a seguir experimentándose crítica, poética y evolutivamente. Y en medio de todo poder sonreír maliciosamente frente al espejo inventando futuro.
domingo 22 de noviembre de 2009
Microrrelatos: ágiles ficciones

“El microrrelato prefiere el pensamiento a la acción, la sonrisa descreída a la verborrea justificadora. El microrrelato parece estar siempre de vuelta de todo, haberlo leído todo y ahorra palabras dialogando tácitamente con otros textos. El microrrelato es familia política de la narración convencional y pariente consanguíneo de la poesía, con quien comparte juegos de palabras y elocuentes silencios.” Javier Almuzara
El ruido
-Desde que abrí una cuenta en facebook presiento que alguien me espía.
-Cariño, para eso es facebook.
-Ah, entonces está bien.
Procedencia
Cuando se subió al tren se sintió feliz de partir de aquella maldita ciudad. Al paso del tiempo, quizá de los años, en algún atasco del tráfico y entre la aridez de la premura alguien de entre la multitud le gritó “maldito”, no pudo responder, se sintió desnudo, alguien había descubierto su procedencia.
Revelación
La vio y supo de inmediato, con el corazón sobresaltado, que era ella a la que amaría por siempre pero cuando despertó no recordaba su rostro.
Recuerdo
Más allá de la ventana
El duelo
-¿Leíste el disparo memorable de Pushkin? Le preguntó el otro mientras suspiraba aliviado.
-No, pero ¿qué tiene que ver eso con este duelo? ¿Por qué no me disparas de una buena vez?
-Porque no estás para pensar en la muerte, vete y lee ese relato, pero ten cuidado de ser feliz, porque yo me lo he imaginado con un final distinto.
sábado 7 de noviembre de 2009
Sobre Brecht y Orión

El viento que parece desprenderse de la furia de una tierra ultrajada, ansiosa por sacudirse y destrozar nuestros estúpidos deseos progresistas. Ayer, cuánta vida acumulada en cinco letras. Mañana, cuántas ansiedades golpeándose contra seis. Mi boca, tu cuerpo, el murmullo de lo intemporal filtrándose por debajo de la realidad. Una gota de vino que se derrama intencionalmente sobre el borde de la copa hasta llegar a tus manos, la calidez de las añejas noches de verano que se estancaron en Madrid se cuelan de pronto en la cotidianidad de los recuerdos y me dan sentido. Hoy, tres escasas letras para sostener la existencia, tres pilares que hacen esfuerzos indecibles por sostener la mirada pausada reclamando futuro. El frío que va haciéndose inmenso, el idilio del sonido de tu voz, las rendijas de los mundos paralelos, la noche llegando temprano estos días, mis ojos buscando misticismo en la estrella rosa de Orión, y al final de la conciencia el miedo terrible de despertar en soledad, otra vez.
domingo 25 de octubre de 2009
L'arte più elitario dalle arti
Ma la musica classica è generalmente ricevuta con difficoltà, a un grado maggiore o minore a seconda della società in cui è esposta. La musica si sente alla radio e mass media, di solito cade in melodie molto ripetitive, ma alla fine dobbiamo prestare attenzione alle parole delle canzoni che ascoltiamo e queste si fireriscono alla lingua e non alla musica.
La musica è l'arte dei suoni, ed è anche formata e costituita da un sistema di segni deve essere inteso in profondità deve essere appresa, come con la lingua.
L'alfabeto musicale composto da sette note della musica, ma ci manca qualsiasi struttura interna del sistema di segni, che si formano con le frasi, che descrive i colori, raccontano storie, e così via. La musica come la lingua usa la grammatica e le sue tre rami principali: sintassi, semantica e morfologia.
Così la gente che non conosce la musica, si sente un brano musicale di Wagenr, Liszt o i più famosi, Mozart, Beethoven ecc. E questo può sembrare interessante o no, ma se non si conosce il sistema non riesce a capire che cosa rende un vero e proprio modo. Come con il linguaggio, tutti possono leggere e provare a leggere questo testo e la fonetica prodotti per il destinatario può, come o meno, ma se non si conosce la lingua italiana, il soggiorno in questo suona bene, o non ti piace il suono, ma non si capisce il significato. Spesso la gente dire che la musica è una parte fondamentale della sua vita, ma in realtà, la musica di solito sentito melodie sono poveri, affamati ed estremamente semplici frasi musicalmente.
Così è molto più facile per qualcuno a parlare di Borges e non Bach (alludendo alla relatività, ovviamente), perché il sistema di segni che è conforme alla musica, non è popolare, né è diffusa, o appreso spontaneamente come lingua madre, quindi speriamo di studio della musica o che hanno il desiderio di imparare ad ascoltare davvero. Così la musica (senza parole), come è musica classica per la grande maggioranza trovarlo noioso, poco comprensibili, ed elitario. Ma per chi ha speso tempo per imparare ciò che è strutturalmente potrebbe solo brivido, per esempio, davanti l'enormità e la tristezza, la descrizione dei sentimenti, l'intensità e le sfumature che si sviluppano nel intercorrere della narrazione musicale trovati nella storia raccontata nel preludio nella suite 5 per violoncello di Bach.
http://www.youtube.com/watch?v=sPY7xL1JItQ
sábado 17 de octubre de 2009
Mis memorias del subsuelo (Aludiendo a Dostoievski)

Dadas las circunstancias audiovisuales en las que transcurre el mundo, la literatura enfrenta nuevos desafíos, cada vez hay más personas pasando más horas viendo televisión y menos leyendo libros, esto tristemente responde al hecho de que vivimos en sociedades acomodadas en lo automático, lo cual alegrará a los nuevos proyectos de la domótica pero no a los apasionados de la literatura. Vivimos en la época de la papilla: la gente está muy deslumbrada y acostumbrada a los controles remotos, al horno microondas, a la comida instantánea, a perder veinte libras en dos días, a visitar quince países en diez, a aprender un idioma en tan sólo un mes, y lo que está por venir: ventanas que se abren con un chasquido de dedos o que se oscurecen o aclaran con tan sólo tocar el cristal (evitando el uso de cortinas o persianas), autos que se conducen solos, etc. Pareciera que todo es cuestión de acortar el tiempo y minimizar al máximo, sino eliminar en su totalidad, el esfuerzo de cualquier proceso. La literatura, en cambio, siempre requerirá esfuerzo y tiempo, por ello, disfruto tanto los lapsos en el subsuelo porque ahí parece como si el tiempo se estancara por el rato en que la gente va de un destino a otro y les es posible leer. En las salidas, al terminar de subir las gradas, cuando empieza a verse la calle, lo coches, la vida, veo como se van cerrando los libros y la gente pareciera volver a la realidad, a esa realidad que por un momento fue poesía y me invade la nostalgia.
sábado 10 de octubre de 2009
Para vivir...
La tierra sigue forjando su vereda en el mismo oscuro, pantanoso y cuestionable umbral de motivos, los ojos famélicos, la multitud de manos ensangrentadas de guerra y cataclismos, los vientos feroces, la explotación del hombre por el hombre, esas cosas que te ponen a pensar y te dejan sumido en la más completa tristeza, esa tristeza que oprime el pecho de los seres sensibles y les hace cuestionarse duramente su propia existencia, y de pronto tus ojos colosales, acaso enclaustrados en tu rostro, se parecen tanto al rayo de luz brillante y lleno de partículas que se cuela por el dintel de la ventana y alumbra a manera de reflector el banco en el que te pienso, y se me escapa una sonrisa, como si en el noveno circulo dantesco en el que solemos habitar fuesen posibles las sonrisas, y tú me provocas miles, genuinas y amables, ¿cómo pues habría de tener otra manera de vivir, sino así, buscándote en las hojas?



