sábado 5 de septiembre de 2009

La noche se vuelve mágica

*Looking out of the twilight, Paul Klee

Me visita el crepúsculo acompañado de un galope que se hace audible a mis sentidos, parecido al canto armónico de una gota cayendo detrás de otra, guardo silencio y escucho atentamente, entiendo que es tu corazón que palpita a quien sabe cuantos horizontes de ésta ventana pálida que me refugia y separa ilusoriamente de ese mundo hostil en el que se han convertido los pasos progresistas de la civilización. Paralelo a esa realidad lacónicamente despreciable, incongruentemente, en lo más oscuro de las soledades, se devela un rayo de luz tenue al sentir tu corazón palpitando cerca, muy cerca del mío, y empiezo a divagar, a hacer juicios, a crear silogismos que me dicen que tu corazón ha de ser el que palpita en mi pecho, pues el mío es un mándala que contiene tu imagen, la apoteosis de tus miles de fragmentos que me cubren la vista con un manto más noble, y así es como sucede que lo que veo ahí afuera de pronto empieza a lucir un poco mejor y a vestirse con un aire bucólico reconfortable que únicamente puede provenir del palpitar de tu pecho, que descubro un tanto sin sorpresa que es el mío. Y la noche se vuelve mágica, el galope se transforma en música, y sigo escuchando atentamente, all in twilight...

1 comentarios:

Walter dijo...

Me gusta leerte...

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